Triunfo parcial de Macron obliga a la derecha e izquierda francesas a unirse para frenar a Marine Le Pen

Emmanuel Macron, del partido centrista En Marcha! y la ultraderechista Marine Le Pen (Frente Nacional) se disputarán la presidencia de Francia en la segunda vuelta de las elecciones, el próximo 7 de mayo. En el recuento preliminar de la primera vuelta realizada el 23 de abril, Macron obtenía algo más que 23% de los sufragios y su rival Le Pen, el 21% y fracción. Apenas conocido el resultado, el republicano François Fillon (obtuvo alrededor del 18 %) y el derrotado representante del Partido Socialista, Benoît Hamon, cuya votación no alcanzó a 10%, llamaron a sus adherentes a votar por Macron en la fase definitiva. Mientras tanto, la participación del electorado alcanzó al 70%, una de las más altas de los últimos 40 años en el país galo.


El triunfo parcial de Emmanuel Macron (39 años), por sobre la candidata de extrema derecha Marine Le Pen (48 años), en la primera vuelta de las elecciones, deja fuera a las dos grandes familias políticas francesas —la socialista y la gaullista— por primera vez desde que se fundó la V República, en 1958.

El resultado del 23 de abril pone en la grilla de competencia a dos candidatos que reniegan de la etiqueta izquierda y derecha, porque ahora necesitan imperiosamente captar más votos. Sin embargo, Le Pen está alineada con la tradición de la derecha extrema y Macron, fue criado políticamente en el Elíseo, al alero del Presidente saliente François Hollande. Obviamente, Macron tiene simpatía con el centroizquierda socialista, una especie tercera vía a la francesa.
En los minutos posteriores al anuncio de los resultados, la noche del 23 de abril, Macron recibió valiosos apoyos en vista a la segunda vuelta, procedentes de la izquierda, pero también del candidato conservador François Fillon, el gran derrotado de la noche.
Fillon, como también los ex primer ministros Alain Juppé y Jean-Pierre Raffarin, y dirigentes regionales de la derecha como Christian Estrosi, declararon que votarían por Macron, para frenar a Le Pen. De este modo, la movilización en favor del candidato de En Marcha! hace presagiar una amplia formación política, con votos de izquierda, centro y derecha, para despejar el pánico que provoca una eventual victoria del Frente Nacional.

La final entre Macron y Le Pen abre la incógnita sobre la mayoría parlamentaria de que dispondrá el próximo Presidente francés.

Así y todo, la final entre Macron y Le Pen abre la incógnita sobre la mayoría parlamentaria de que dispondrá el próximo Presidente. Gane quien gane, no está claro que sus partidos tengan el suficiente respaldo para conseguir los diputados necesarios para gobernar, en las elecciones legislativas del 11 y el 18 de junio próximos.

La misma noche del 23 de abril partieron dos semanas de intensa campaña, en la que chocan dos visiones opuestas sobre el futuro de Francia, Europa y el mundo. Este ambiente reproduce el clima inglés de junio de 2016, cuando los británicos votaron por abandonar la Unión Europea; o el clima de noviembre del mismo año, cuando en Estados Unidos la candidata demócrata Hillary Clinton, fue vencida por republicano extremo Donald Trump.

Los sondeos preliminares para la segunda vuelta en Francia pronostican una victoria de Macron. Pero las dos semanas de campaña son clave para ambos y un error de uno o un acierto de otro candidato, podría volcar la balanza de manera inesperada.
Le Pen parte de una posición de desventaja porque durante varias semanas los sondeos pronosticaban que sería la más votada, pero llegó segunda en la primera vuelta y ya suma una derrota.

Mientras tanto, Macron, con su posición central en el tablero, lo tiene más fácil para atraer tanto a votantes de la izquierda como de la derecha. Contará con el aval de buena parte del establishment económico y político, y del amplio espectro de votantes que ven al Frente Nacional como a un partido de corte neofascista. Si en 2002, cuando Jean-Marie Le Pen pasó por sorpresa a la segunda vuelta, millones de votantes de izquierda votaron al derechista Jacques Chirac y le dieron la victoria más holgada en la historia de la V República, esta vez podría ocurrir algo similar, pero al revés.

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Editor Política & Economía