Sobre el nuevo libro de Ricardo Ffrench-Davis

A continuación recogemos la exposión de Nicolás Grau durante el lanzamiento del trabajo del reconocido economista, “Chile, entre el neoliberalismo y el crecimiento con equidad: Tres décadas de política económica“, en el que profundiza sus críticas al tipo de macroeconomía que domina el debate y entrega valiosas ideas para el proceso que actualmente vive nuestro país.

 


 

images libro ffrench davis

Parto con agradecer esta invitación que me ha hecho el profesor Ricardo Ffrench-Davis para presentar su libro. Lo agradezco por el honor que significa presentar un libro de él y lo agradezco pues creo que éste no es cualquier libro, sino uno que al recorrer la historia macroeconómica de Chile de los últimos 40 años, lo hace desarrollando una maciza visión de cómo pensar y hacer macroeconomía.

Por razones que desarrollo más adelante, pienso este libro como un aporte fundamental al pensamiento de la centro-izquierda chilena, un libro que presenta ideas que -aunque hayan sido sostenidas por el profesor Ffrench-Davis durante largo tiempo- parecen tener una mayor oportunidad en los días actuales. Días en los que el progresismo, o, si me permiten, las ideas socialdemócratas, tienen una nueva oportunidad en Chile. La nueva y aumentada edición de este libro tiene sentido de oportunidad y junto con otros libros, como por ejemplo El otro modelo (Fernando Atria et al.) o Neoliberalismo corregido y progresismo limitado: los gobiernos de la Concertación en Chile, 1990-2010 (Manuel Antonio Garretón), pueden ser cruciales para el fortalecimiento intelectual del progresismo.

Me interesa en esta presentación desarrollar tres puntos. En primer lugar, pretendo resaltar los mensajes que creo centrales del libro, los que están presentes en el análisis de los distintos periodos y temas estudiados. En segundo lugar,  me interesa subrayar el carácter progresista del enfoque presentado en el libro, en contraposición al tipo de macroeconomía que ha dominado el debate en Chile desde 1973. Por último, desarrollaré brevemente ciertas preguntas que creo el libro deja abiertas.

El libro tiene un mensaje central simple, potente y, por cierto, bien argumentado a la luz de la evidencia y análisis presentado a lo largo de sus páginas:  la estabilidad macroeconómica no solo consiste en tener controladas la inflación y el déficit fiscal, la macro también requiere generar un ambiente propicio al desarrollo productivo, lo que precisa de tipos de cambio y tasas de interés favorables, como también de una constante utilización de la capacidad instalada, cuya brecha puede ser determinante en la postergación de una mayor inversión.  Esto último es  lo que el autor denomina el tercer pilar.

De este modo, el libro propone cambiar el foco del análisis, desde la macroeconomía financierista a la macroeconomía real, o productiva. A su vez, este trabajo plantea una macro de acción, la que precisa de una mayor injerencia de la política económica. Una macro que discrimina, aún cuando en el accionar descentralizado los agentes económicos no lo hagan, entre: los capitales de corto versus lo de largo plazo;  las importaciones de consumo versus las importaciones de maquinaria y tecnología;  la inversión extranjera que se dispersa por distintas áreas de la economía  versus la que se enfoca en la producción de transables.

En síntesis, una macro más entretenida, más compleja, pero por sobre todo las cosas, más efectiva. Una macro que pone matices a la sagrada autonomía total del Banco Central, poniendo énfasis en la necesaria coordinación entre la política fiscal y la monetaria.

Por último, el libro nos propone una macroeconomía preocupada de la desigualdad, no solo por su preocupación por el bajo desempleo, la calidad de empleo, alta inversión y políticas sociales; sino que, además, por una estrategia de desarrollo que altere la matriz productiva y nos lleve a producir de una manera en que la distribución del ingreso antes de impuesto y gasto social no sea tan desigual. Una agenda de mayor innovación y, por lo mismo, menor concentración de la propiedad.

En esto último, valga ser mencionado, hemos avanzado muy poco, a pesar que la idea de crecimiento con equidad fue el slogan de campaña de un gobierno.

Una crítica profunda a la macroeconomía del Estado automatizado y pequeño

El segundo punto que quiero resaltar es el carácter progresista del libro.  Para ello resulta ilustrador recordar la cita de Friedrich Hayek, unos de los intelectuales más influyentes del pensamiento conservador: “La curiosa tarea de la economía es demostrarle a los hombres lo poco que realmente saben de lo que imaginan pueden diseñar.”

Es ésta, justamente, la visión que ha dominado desde 1973 el debate económico, la macro post-UP. La macro de la estabilidad en las reglas del juego, del Estado automatizado y pequeño,  del susto a la discrecionalidad.

El libro (de Ffrench-Davis) tiene un carácter progresista pues no desconfía de la capacidad del ser humano, en este caso a través de la economía, de intervenir el curso de la sociedad, de pensar los diseños más favorables para el desarrollo de la humanidad

La macroeconomía que nos propone el profesor Ffrench-Davis, en cambio, es una macro con discrecionalidad. Discrecionalidad para, por ejemplo, disminuir la volatilidad en el tipo de cambio, y en general para mantener tipos de cambio y tasas de interés que permitan la inversión y desarrollo de la actividad productiva. Es una macro de la acción, del diseño, de los riesgos y las apuestas-país (como lo es su enfoque de política industrial).

De este modo, el libro tiene un carácter progresista pues no desconfía de la capacidad del ser humano, en este caso a través de la economía, de intervenir el curso de la sociedad, de pensar los diseños más favorables para el desarrollo de la humanidad.

Preguntas abiertas para el debate

Cierro este comentario con algunas preguntas que me gustaría dejar para el debate.

El libro propone una mayor discrecionalidad en la política macroeconómica, frente a lo cual cabe preguntarse por el espacio de la democracia en ese diseño. La macro anti discrecional, reemplaza con el mercado cualquier decisión democrática. La macro propuesta en este libro no lo hace, y al abrir espacio a la discreción surge la pregunta de cuál es el rol de los expertos y de la población en general en este nuevo espacio, cuál es el espacio de la economía y del debate público. Si estamos hablando de cosas tan importantes como los niveles de igualdad, de desarrollo, y si hay ganadores y perdedores en cada una de estas políticas cabe preguntarse por cuál será el rol de la ciudadanía en estas definiciones.

Una segunda pregunta dice relación con cuál fue la verdadera herencia económica de la dictadura y su impacto en el pensamiento económico de la centro izquierda.  El libro documenta de manera bastante lapidaria el pobre desempeño económico de la dictadura en: crecimiento, inversión, desigualdad, pobreza, salarios promedios (los que en el año 89 eran inferiores al 70), etc. Al respecto, cabe preguntarse si son suficientemente grandes los cambios introducidos por los gobiernos democráticos  como para explicar la diferencia del período 90-2010 con el de 1973-1989.

Uno podría preguntarse cuán distinta fue la política macro del gobierno de Frei Ruiz-Tagle respecto a los últimos cinco años  de la dictadura (los que, como resalta el texto, tuvieron un mayor pragmatismo).

Para ser más específico, uno podría preguntarse cuán distinta fue la política macro del gobierno de Frei Ruiz-Tagle respecto a los últimos cinco años  de la dictadura (los que, como resalta el texto de Ffrench-Davis, tuvieron un mayor pragmatismo). Acá se debe resaltar que la explicación presentada en el libro del “éxito” macro de los primeros siete años de democracia es bastante distinta a la explicación del mundo macro conservador (de la Concertación y de la derecha), en la que se resaltan la estabilidad política y de reglas del país, la baja inflación y donde las cosas que el profesor resalta eran vistas como cuestiones negativas. De hecho, tales políticas se abandonaron en la segunda mitad de los 90; a saber, el encaje, la banda para el tipo de cambio, etc.

Termino volviendo al título del libro: creo que (y en esto podemos tener algunas diferencias con el autor) el tránsito desde el neoliberalismo al crecimiento con equidad es por ahora un camino propuesto, más que una realidad. La buena noticia es que en este libro hay valiosas ideas para hacer ese camino.

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Sobre el Autor

Nicolás Grau

Nicolás Grau

Economista de la Universidad de Chile. Ph.D. en Universidad de Pennsylvania. Posdoctorante en el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social (COES).