Mario Waissbluth: “Estamos Frente a la Principal Reforma Política y Social de las Últimas Décadas”

El Presidente de la Fundación Educación 2020 destaca los beneficios del proyecto del Ejecutivo en materia de enseñanza, recalcando la necesidad y los beneficios que tiene la disminución de la segregación. “Mientras tengamos guetos socioculturales, es absolutamente imposible que mejoremos la cohesión social que estamos perdiendo día a día. Los encapuchados del 2020, hoy tienen 10 años de edad, y ya se están incubando”. Agrega que “el gobierno ha errado al no describir el itinerario completo de las restantes reformas, ha sido muy poco didáctico al respecto, y eso ha abierto el espacio a las críticas”.


Graciela Moguillansky

El Presidente de la Fundación Educación 2020, Ingeniero Civil Químico de la Universidad de Chile y Ph. D. en Ingeniería de la Universidad de Wisconsin, Mario Waissbluth, respondió a las preguntas de la economista Graciela Moguillansky para Política y Economía sobre la Reforma Educacional, destacando sus objetivos, realizando algunas críticas a la forma en que el Gobierno ha explicado el proyecto y criticando abiertamente la comercialización de la enseñanza. “El actual sistema de subsidio a la demanda, o voucher per capita, es la principal herramienta de mercantilización del sistema educativo chileno”. La “pinza del mercado” asfixia al sistema escolar con cinco gruesas garras: el voucher, el SIMCE, el lucro, el copago y la selección”, condenó.

P&E: Gran parte de las críticas que escuchamos constantemente en los medios de comunicación al Proyecto de fin al lucro, copago y selección, apuntan a que no está dirigido a mejorar la calidad de la educación. Sin embargo, el gobierno señala que este proyecto de reforma institucional – que entrega un nuevo rayado de la cancha al sistema educativo- incidirá directamente en la calidad. ¿Estás de acuerdo con ello? ¿Por qué?

MW: Está demostrado en todo el mundo que los sistemas de mercado en la educación contienen una plétora de incentivos perversos, imposibles de controlar, que conducen inevitablemente a la segregación. La calidad, entendida en su concepción más integral, es multidimensional: cognitiva, afectiva, deportiva, cultural, y de aprender a convivir y reconocerse con sus conciudadanos.

Este proyecto está orientado, en lo fundamental, a paliar la profunda segregación socioeconómica y académica del sistema escolar chileno, la peor del mundo. En ese sentido, el proyecto mejora la calidad integral, y también ayuda a focalizar los recursos en el aula, aunque este es un efecto de segundo orden.

 Este proyecto está orientado, en lo fundamental, a paliar la profunda segregación socioeconómica y académica del sistema escolar chileno, la peor del mundo. En ese sentido, el proyecto mejora la calidad integral, y también ayuda a focalizar los recursos en el aula. 

Es importante destacar además que no hay país en el mundo con buenos resultados en el test de PISA y con elevados índices de segregación. Mientras tengamos hacinados a los estudiantes más pobres y/o desaventajados en guetos educativos, no habrá manera de sacarlos adelante, por más subvención preferencial que se les aporte. No es sólo un problema de recursos financieros.

Debe también recordarse que la disminución de la segregación conlleva otro beneficio, que no es estrictamente escolar: mientras tengamos guetos socioculturales de estrato muy alto, alto, medio, medio bajo y bajo, es absolutamente imposible que mejoremos la cohesión social que estamos perdiendo día a día. Los encapuchados del 2020, hoy tienen 10 años de edad, y ya se están incubando.

P&E: De aprobarse en el Congreso el proyecto de fin al lucro, copago y selección, ¿cuales son según tu opinión los otros obstáculos que debe superar el sistema educacional chileno, para avanzar en calidad y cuál sería a tu opinión el orden de prioridad para encararlos?

MW: La Reforma contiene muchos elementos complementarios a este proyecto de ley, y que inciden directamente en la calidad. Algunos de ellos ya han sido anunciados, y otros son todavía “asignaturas pendientes”. El gobierno ha errado al no describir el itinerario completo de las restantes reformas, ha sido muy poco didáctico al respecto, y eso ha abierto el espacio a las típicas críticas de que “la reforma no afecta la calidad”. Entre las reformas pendientes, pero ya anunciadas o en marcha, que inciden directamente en la calidad, están la indispensable reestructuración y fortalecimiento de la formación y carrera docente, el aumento de cobertura y calidad preescolar, y el fortalecimiento de la educación pública.

El gobierno ha errado al no describir el itinerario completo de las restantes reformas, ha sido muy poco didáctico al respecto. 

Aunque pocas personas lo entienden y parezca un contrasentido, el uso excesivo del SIMCE que se aplica en 2º, 4º, 6º y 8º Básico, así como en 2º Medio y 3º Medio Inglés, seguido por la preparación de facsímiles de la PSU, está produciendo un grave daño a la calidad integral. Esto, en la literatura, se llama “teaching to the test”, que viene asociado a todo tipo de zanahorias y garrotes en términos de incentivos, rankeos y amenazas de cierre de escuelas, todas ligadas al SIMCE que se usa como herramienta de competencia de mercado en lugar de herramienta de mejoramiento. El resultado: ni siquiera los alumnos de colegios particulares pagados están desarrollando capacidades adecuadas de expresión oral, escrita o pensamiento crítico y creativo. Hay que corregir esto a la brevedad, y no cuesta dinero. También está pendiente la reestructuración integral de los liceos técnicos, el sector más abandonado de la educación escolar, donde estudia casi la mitad de los alumnos de la educación media.

El modelo finlandés

El experto de Educación 2020 indica que el modelo finlandés de educación, considerado uno de los mejores del mundo debido a que sus alumnos alcanzan altos índices en las mediciones estándar como PISA, por haber eliminado la selección y el cobro en la enseñanza y por que el Estado se encarga no sólo de financiar la educación, sino también de otorgar libros y la mantención de los estudiantes, cambió recién hace algunas décadas, pero estas modificaciones les costaron “varios años de violentas disputas políticas, en muchos sentidos similares a las que estamos viviendo hoy en Chile”.

P&E: Finlandia, uno de los países con mejores indicadores en la educación y entre los más innovadores, construyó un sistema educativo de excelencia, basado en el consenso social, generado a partir de una organización tripartita de gobierno, empresarios y sindicatos. ¿Crees que en Chile podría llegar a generarse este consenso? ¿En nuestro caso, cuales son las fuerzas sociales que debieran participar activamente para lograrlo?

MW: No debe creerse que Finlandia logró construir su modelo educativo en un proceso tan pacífico y consensuado. Hace algunas décadas, les tomó varios años de violentas disputas políticas, en muchos sentidos similares a las que estamos viviendo hoy en Chile.

En Chile estamos frente a la principal reforma política y social de las últimas décadas, una que sin exagerar, afectará a la sociedad chilena del año 2120, a través de los hijos de los hijos de quienes ingresen o dejen de ingresar hoy al jardín infantil.

Las fuerzas sociales que deben participar activamente en Chile son, en definitiva, todos los actores, tanto del sistema educativo como político y social, pero creo profundamente en los procesos democráticos formales. Por ende, una vez escuchados a todos los actores, es el Congreso el que debe legislar, no a puertas cerradas, sino de frente a todos.

Estamos frente a la principal reforma política y social de las últimas décadas, una que sin exagerar, afectará a la sociedad chilena del año 2120, a través de los hijos de los hijos de quienes ingresen o dejen de ingresar hoy al jardín infantil.

La educación como bien de consumo

Mario Waissbluth, quien formó Educación 2020 en septiembre de 2008, con la meta de que el año 2020 nuestro país tenga una educación de calidad y con equidad para todos, critica la política en esta materia de las últimas décadas, señalando que “es inaceptable que a lo largo de los últimos 30 años se haya demolido sistemáticamente la educación pública de Chile”.

P&E: Pasar de la concepción de la educación como un bien de consumo a un derecho es necesariamente un proceso de mediano y largo plazo. ¿Qué rol le ves en este proceso, al fortalecimiento de la educación pública y por qué?

MW: Si hablamos de la educación como derecho, esta puede en principio ser entregada en forma gratuita y no segregadora tanto por proveedores públicos como privados. Así ocurre en Holanda y Bélgica, por ejemplo, aunque obviamente son países donde las escuelas particulares subvencionadas no pueden tener lucro ni copago.

Dicho esto, no es casualidad que en los países de la OECD, todos capitalistas, en promedio el 83% de la matrícula está en escuelas administradas por el Estado. La razón es simple: la oferta pública de calidad es la que ofrece la posibilidad de una educación no segregada, no discriminadora, y con una matriz conceptual común que permite construir nación. No tengo nada en contra de la educación particular subvencionada, y creo que los padres deben poder escoger una educación católica, Montessori, Waldorf o judía si así lo desean.Pero es inaceptable que a lo largo de los últimos 30 años se haya demolido sistemáticamente, por acción u omisión, la educación pública de Chile, que en su momento constituyó el estándar de calidad, al punto que eran los profesores de escuelas públicas los que tomaban los exámenes en escuelas privadas.

P&E: En la mayor parte de los países del mundo, la educación es gratis. ¿Cómo atenta contra la educación pública el actual sistema de subsidio a la demanda? ¿De asegurar la gratuidad en el sistema, cómo asegurar en el largo plazo un financiamiento consistente con el incremento necesario en la calidad de la educación?

MW: El actual sistema de subsidio a la demanda, o voucher per capita, es la principal herramienta de mercantilización del sistema educativo chileno. Al competir por la subvención, las escuelas privadas y públicas tratan de quitarle alumnos a las escuelas cercanas, sean estas privadas o públicas. Esto, por supuesto, inhibe completamente la indispensable cooperación entre escuelas, incluso las municipales dentro de una misma comuna.

 El actual sistema de subsidio a la demanda, o voucher per capita, es la principal herramienta de mercantilización del sistema educativo chileno. 

Esta es la espina dorsal de la mercantilización del sistema, y es indispensable también morigerar este aspecto, con una adecuada combinación de subsidio a la demanda con subsidio a la oferta, es decir, subsidio por aula, por número de aulas de un cierto tamaño mínimo y máximo, y por nivel de complejidad del sostenedor.

Lamentablemente, esto ni siquiera ha comenzado a mencionarse por el gobierno. La “pinza del mercado” asfixia al sistema escolar con cinco gruesas garras: el voucher, el SIMCE, el lucro, el copago y la selección. Hay que ir gradualmente relajando la presión de las cinco.

P&E: Todos los estudiantes son capaces de aprender, pero para ello se requiere un enfoque al interior de la sala que asegure mayores recursos para aquellos que les cuesta más. En el caso de Chile, los colegios en poblaciones marginales debieran tener mejores recursos humanos y financieros para cerrar la brecha. ¿La reforma educativa propuesta contempla este aspecto?

MW: Como ya dije, es crucial disminuir la segregación del sistema, eliminando el copago y la selección. Dicho eso, uno de los avances más significativos durante el período de la Concertación fue la implementación de la subvención preferencial, diseñada específicamente con este propósito. Si bien tuvo un leve impacto positivo, no fue de la magnitud esperada, tanto por su monto comparativamente reducido, como por la infinidad de restricciones burocráticas absurdas con que fue implementada. Estamos al debe en la resolución de ambos problemas, tanto en las aulas públicas como privadas, aunque en los sectores más vulnerables son mayoritariamente escuelas públicas.

P&E

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Sobre el Autor

Graciela Moguillansky

Graciela Moguillansky

Economista de la Universidad de Chile. Consultora internacional en desarrollo, comercio internacional y política industrial, con larga trayectoria en CEPAL (Comisión Económica para América Latina)