La jugada sorpresiva de Cristina Fernández

A través de un video de 12 minutos, difundido en sus redes sociales, la ex Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), lanzó una bomba que dejó paralogizados a sus detractores, a los analistas políticos y también a sus partidarios. De cara a las próximas elecciones de octubre, el sábado 18 de mayo anunció que postulará a la Vicepresidencia del país, acompañando a su ex jefe de gabinete Alberto Fernández, como candidato a Presidente.


 

Por Niccolo Moro

La breve explicación entregada por la ex Presidenta de Argentina y actual senadora peronista-kirchnerista, Cristina Fernández, para postularse solo a la Vicepresidencia de su país, fue simple como enigmática. “Esta fórmula que proponemos estoy convencida que es la que mejor expresa lo que en este momento en la Argentina se necesita para convocar a los más amplios sectores sociales y políticos y económicos también, no solo para ganar una elección, sino para gobernar”, expresó Cristina a través de un video subido a Twitter, el 18 de mayo.
Como paso previo, esta dupla Fernández competirá en las próximas elecciones Primarias Abiertas Simultaneas y Obligatorias (PASO), programadas para agosto. Luego, la primera vuelta de la elección en que se medirán los candidatos que resulten ganadores en las PASO, será en octubre.

Antes de que Cristina hiciera estallar este bombazo, la mayoría de sus partidarios y detractores no tenían duda de que se repostularía a un tercer periodo presidencial. Eso sí, tenían la incertidumbre respecto del momento en qué haría el anuncio y con quién se haría acompañar. Sin embargo, la decisión de postularse solo a la Vicepresidencia, dejando a su ex mano derecha, el abogado Alberto Fernández con la opción de postularse a Presidente, remeció con fuerza el ambiente político argentino.

Acorralada judicialmente por una serie de procesos en su contra, como por otros que la salpican y que afectan a varios de sus colaboradores cercanos, el anuncio de Cristina obligó a reordenar las fuerzas políticas dentro del atomizado movimiento peronista, incluyendo dentro de éste al candidato Sergio Massa, líder del Frente Renovador del peronismo (moderado) y duro detractor de Cristina. A su vez, obliga al Presidente Mauricio Macri a reformular su estrategia para enfrentar la campaña para su reelección, la que hasta ahora se le ha hecho cuesta arriba, debido a la crisis económica que su gobierno no ha sido capaz de remontar.

Ahora, el foco principal del kirchnerismo debiera dirigirse a Alberto Fernández (AF), quien no solo fue jefe de gabinete de Cristina, sino también de su esposo, Néstor Kirchner, en el periodo 2003 y 2008. En principio, AF será el principal blanco de las críticas hacia los gobiernos kirchneristas, pero también de los resultados favorables que saltan a la vista en el plano social, producto de las políticas populistas de los Kirchner. Para ganar ventaja, la dupla Fernández solo tiene que comparar la impronta populista del kirchnerismo con los graves problemas que enfrenta Argentina, bajo el gobierno centroderechista de Macri: una severa recesión económica, con alto desempleo y una inflación galopante.

Macri tendría que idear una fórmula milagrosa para que su campaña a la reelección lograra convencer a una mayoría de votantes sobre el verdadero origen de crisis económica que enfrenta Argentina.

En estas circunstancias, Macri tendría que idear una fórmula milagrosa para que su campaña a la reelección lograra convencer a una mayoría de votantes sobre el verdadero origen de la crisis económica, que sería consecuencia directa del populismo kirchnerista. Entre otras cosas, que tanto en los gobierno de Néstor como de Cristina, se produjo una descapitalización la economía argentina, generando una fuga de divisas y colocando al país en la lista negra de los acreedores internacionales.

Otro factor que juega a favor de Macri es la situación procesal que enfrenta Cristina.

Procesos judiciales

Dos días antes de que se anunciara la fórmula de la dupla Fernández, la justicia argentina concluyó la revisión del expediente completo de la causa contra la ex Presidenta y determinó que “no hay razones para suspender el procesamiento en su contra”.

De este modo, la Corte Suprema de Argentina ratificó (16 de mayo) que el juicio oral contra Cristina Fernández de Kirchner, se iniciaría el 21 de mayo, al mediodía. “El pedido de autos solicitados por esta Corte no suspende el juicio oral en trámite, ni hubo decisión alguna del Tribunal Oral en ese sentido”, informó la Corte Suprema.

El Segundo Tribunal Oral Federal será el responsable de la realización del juicio público contra Cristina Fernández, proceso que se extenderá por al menos un año, debido a que serán citados a comparecer no menos de 160 testigos. Las cláusulas y determinaciones de este proceso obligarán a Cristina a estar presente en la primera sesión de este juicio. Luego, la acusada podría solicitar ausentarse, hasta tanto no sea requerida por los magistrados.

Cristina Fernández enfrenta una investigación judicial por supuestos ilícitos de corrupción y malversación de fondos destinados a obras públicas en la provincia de Santa de Cruz, en complicidad con el Grupo Austral, por 46.000 millones de pesos argentinos (unos US$ 868 millones de dólares).

No obstante estas acusaciones, el movimiento kirchnerista ha sido hábil para acusar a Macri de estar detrás de esta arremetida judicial, como medio para sacar a Cristina de su camino a la reelección. Tal objetivo que no resultaría difícil de conseguir, dada la singular idiosincrasia del militante medio de raigambre peronista, que sigue a sus líderes con devoción de ídolos y define a sus rivales políticos con el prisma de clase social, al estilo de los descamisados que seguían ciegamente a Perón y su esposa Eva Duarte.

Si a esto se suma la crisis económica que maduró bajo el gobierno de Macri, la inesperada fórmula de la dupla Fernández, tiene la primera opción para ganar la próxima elección presidencial argentina.

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Editor Política & Economía