La incertidumbre antecede a las elecciones presidenciales francesas

En uno de los comicios más impredecibles de la historia reciente de Francia, el 23 de abril se realiza la primera vuelta de la elección presidencial para suceder al socialista François Hollande, quien se retirará del Palacio del Elíseo con una de las peores evaluaciones ciudadanas de las últimas décadas y con el triste récord de hundir a su propio partido en las preferencias de los votantes. Sin embargo, entre los favoritos de las encuestas se levanta Emmanuel Macron, quien luego de ser ministro de Economía de Hollande, se pasó a la disidencia de su gobierno, levantando una propuesta de centro.


En la mayoría de las encuestas el liberal Emmanuel Macron supera levemente a la ultraderechista Marine Le Pen. Le siguen el conservador François Fillon y el izquierdista Jean Luc Mélenchon, a quien han apodado el “Chávez francés”. En quinto lugar se ubica el candidato del Partido Socialista Benoît Hamon.
Nadie es capaz de aventurar un resultado, debido al alto grado de incertidumbre que muestran las encuestas. Así, por primera vez en la historia de la Quinta República las dos grandes formaciones políticas que se han sucedido en el Elíseo durante años, los Republicanos y el Partido Socialista, corren el riesgo de no clasificar para la final.
Los dos candidatos vencedores en la primera fase pasarían a la ronda final, prevista para el 7 de mayo.
Las encuestas por ahora dibujan un escenario cercano al empate técnico. No obstante, Macron y Le Pen han encabezado la intención de voto en todos los sondeos desde hace meses. Pero los márgenes se han estrechado conforme se acerca la primera vuelta del domingo 23 de abril, y lo que parecía un cara a cara garantizado entre el hijo pródigo del socialismo y la campeona de la ultraderecha es una carrera de cuatro jinetes, con un final incierto.
La dinámica ascendente del izquierdista Mélenchon ha añadido incertidumbre a la carrera, al abrir la posibilidad de una segunda vuelta entre él mismo y Le Pen, quien con su nacionalismo anti Unión Europea, espanta al “establishment” y a los mercados.
En la última fase de la carrera Le Pen ha insistido en poner un freno a la inmigración, lo que le ha significado perder 2,5 puntos porcentuales en intención de voto, para bajar hasta el 22,5 %, mientras que Macron ha perdido 2 puntos porcentuales, hasta el 23% en la primera ronda, según uno de los últimos sondeo de la encuestadora Cevipof.
Mélenchon tenía el 19% de intención de voto, según la misma encuesta, mientras que Fillon se recuperaba situándose en el 19,5%.
Los votantes indecisos y los que tal vez no acudan a votar podrían darle el giro decisivo a los comicios.

Abstención e indecisos

La abstención, un factor clave que aumenta la incertidumbre sobre el resultado de la primera ronda, se sitúa en 28%, según Cevipof. Otro elemento de incertidumbre es el gran número de indecisos. A solo días de los comicios, un tercio de los votantes todavía no había decidido qué candidato escogerá, e incluso si iría a votar. La indecisión de votantes “es enorme”, dijo Gaël Sliman, jefe de la empresa encuestadora Odoxa.
Una encuesta de Odoxa para France Info, publicada el 14 de abril, situó la tasa de indecisos en 32 %. El porcentaje de votantes que dicen estar seguros de su decisión es el más bajo desde 2002, cuando el Frente Nacional de extrema derecha sorprendentemente logró pasar a la segunda vuelta de la votación presidencial, dijo Emmanuel Rivière, de la encuestadora Kantar Sofres.
Sea cual sea el resultado, las elecciones presidenciales de 2017 serán recordadas por el desplome de socialistas y conservadores, cuyos candidatos podrían no superar de forma conjunta un tercio del total de los votos.
En el Partido Socialista el panorama es sombrío, porque según los sondeos su candidato, Benoît Hamon, no cuenta con ninguna opción de pasar a la segunda vuelta y podría incluso quedar por debajo del 10 % de los votos en la primera vuelta.
De este modo, la irrupción en solitario de Emmanuel Macron permitiría adelantar que los socialistas sufrirán una de sus mayores crisis en la historia del partido, tras estos comicios, la que podría agravarse en las legislativas de junio próximo.

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Editor Política & Economía