La guerra comercial como antesala de la Cumbre del G 20 en Osaka

En línea con su táctica de partir una negociación pegando un primer golpe al adversario, el Presidente Donald Trump anunció nuevas sanciones contra cinco firmas tecnológicas chinas, a solo día de la cumbre del G 20, programada para el 28 y 29 de junio en Osaka (Japón). La guerra comercial de Estados Unidos contra China partió en marzo de 2018, con una escalada de alzas arancelarias y sanciones directas a compañías chinas, que han sido respondidas por la potencia asiática con medidas equivalentes.


A continuación, entregamos un resumen de hitos de la guerra comercial contra China, iniciada en marzo de 2018 por el Presidente Donald Trump.

8 de marzo de 2018: El Presidente Donald Trump, anunció aranceles del 25% sobre las importaciones de acero y del 10% sobre las de aluminio, con el objetivo de reducir el déficit comercial de su país. Este déficit alcanzó a US$566.000 millones en 2017, y fue de US$375.200 millones con China, primer productor mundial de acero y de aluminio.

22 de marzo: Trump suspendió los aranceles para varios países, pero sin exenciones para China. Beijing respondió con una lista de 128 productos estadounidenses a los que aplicaría impuestos de entre el 15% y el 25%, en caso de que fracasaran las negociaciones con Washington.

3 de abril: Washington publicó una lista de productos chinos que podrían estar sujetos a aranceles en represalia “a la transferencia forzosa de tecnología y de propiedad intelectual estadounidense”. Beijing responde con una lista de importaciones de la misma cantidad: US$50.000 millones.

19 de mayo: Los dos países anunciaron un principio de acuerdo para reducir significativamente el déficit comercial estadounidense, suspendiendo sus amenazas de medidas punitivas. En las semanas siguientes, China mostró señales de apaciguamiento (reducciones de aranceles, levantamiento de restricciones, propuestas de compra de bienes estadounidenses, entre otras).

6 de julio: Estados Unidos anuncia la aplicación de impuestos estadounidenses sobre US$34.000 millones de importaciones chinas (automóviles, discos duros, componentes de aviones). China respondió con impuestos por la misma cantidad (sobre productos agrícolas, vehículos, productos marinos).

23 de agosto: Estados Unidos golpeó con nuevos impuestos por US$16.000 millones en productos chinos, al día siguiente de la reanudación de discusiones. En China entraron en vigor tasas del 25% dirigidas a US$16.000 millones de bienes estadounidenses, incluidos las motos Harley-Davidson, y el zumo de naranja.

El 24 de septiembre: Washington impuso tasas del 20% sobre US$200.000 millones de importaciones chinas. Beijing contestó con aranceles sobre bienes estadounidenses representando US$60.000 millones.

1 de diciembre: Donald Trump y su homólogo chino Xi Jinping declararon una tregua. Washington, que había previsto elevar a 25% el 1 de enero los aranceles sobre US$200.000 millones de importaciones, suspendió este aumento durante 90 días. Por su parte, China se comprometió a comprar una cantidad “muy sustancial” de productos de Estados Unidos; suspendió durante tres meses los impuestos excesivos a los coches y piezas de automóviles y autorizó las importaciones de arroz estadounidenses.

10 de mayo de 2019: Estados Unidos puso fin a la tregua y pasó oficialmente del 10% al 25% los aranceles sobre US$200.000 millones de importaciones chinas. Amenazó con sobre tasas al resto de importaciones chinas, avaluadas en US$300.000 millones.

15 de mayo: Donald Trump abrió un nuevo frente al prohibir por decreto a las redes estadounidenses de telecomunicaciones usar equipos de compañías extranjeras consideradas de riesgo, una medida dirigida al gigante tecnológico chino Huawei. La administración estadounidense, que considera al líder mundial del 5G sospechoso de espiar para China, colocó a Huawei en una lista de empresas a las que les está prohibido vender productos tecnológicos, salvo autorización especial. Estados Unidos puso un plazo de tres meses antes de hacer efectivas estas sanciones.

1 de junio: China, como había anunciado el 13 de mayo, aumentó sus aranceles sobre productos estadounidenses representando US$60.000 millones de importaciones. Beijing anunció también una futura lista negra de empresas extranjeras “no fiables”.

18 de junio: Washington y Beijing enviaron señales de distensión, con la revelación de una conversación telefónica entre Donald Trump y Xi Jinping, donde confirman que se reunirán en la cumbre del G20 en Osaka.

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Editor Política & Economía