Europa necesita una política de inversión para acelerar su recuperación

Sugerimos un nuevo incremento de 10 billones de euros más del capital desembolsado del EIB. Esto posibilitaría un aumento de 80 billones de euros para préstamos. Estos recursos adicionales se podrán ocupar en los países más afectados por la crisis, pero también en el resto. Estos niveles de inversión permitirán la creación de 5 millones de empleos adicionales en Europa.


Stephany Griffith-Jones y Giovanni Cozzi

Existe un consenso creciente en los países de Europa que será imposible un crecimiento sostenido de la Unión Europea (UE) sin estimular la inversión. La necesidad de recuperar el crecimiento en la Eurozona se hace más urgente debido al hecho que en los últimos tres meses el crecimiento fue nulo.

El Consejo de Jefes de Estado o de Gobierno de la Unión Europea dejó claro que la UE necesita tomar medidas urgentes para aumentar la inversión y crear trabajo. Para ello, hicieron un llamado para incentivar iniciativas privadas con financiamiento público.

En ese sentido, el Presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, destacó su compromiso para hacer un mejor uso del presupuesto de la UE y del Banco de Desarrollo Europeo (EIB) con el fin de estimular la inversión.

Juncker dijo además que esta iniciativa debería movilizar cerca de 300 billones de euros adicionales en inversión público-privada durante los próximos 3 años. Específicamente recomendó “la promoción de proyectos nuevos, sostenibles y que creen empleo”.

En nuestra opinión, para hacer que esos proyectos se concreten, deberían considerarse instrumentos financieros más efectivos y el incremento del capital del Banco de Desarrollo Europeo.

En un estudio reciente, propusimos una propuesta específica para una expansión adicional del capital del EIB y su capacidad de préstamo, además de otros instrumentos que ayuden a generar mayores estímulos para la inversión en la UE.

Estas medidas podrían asegurar crecimiento a largo plazo y competitividad, además de contribuir a estimular una mayor demanda agregada para estimular un crecimiento más rápido y aumentar el empleo, especialmente en los países de la periferia de la UE.

Al respecto, existen dos caminos prometedores para utilizar recursos públicos limitados y lograr beneficios en términos de inversión. El primero es incrementar el capital del EIB y el segundo consiste en lograr apalancamiento (leverage) con respeto al presupuesto europeo.

A mediados de 2012, tomando una opción visionaria, todos los líderes europeos doblaron el capital propuesto para el EIB en 10 billones de euros. La medida fue muy exitosa y permitió al banco de desarrollo aumentar significativamente su capacidad de préstamo, aumentando los   niveles en  42%  entre 2012 y 2013.

Los préstamos a las pequeñas y medianas empresas del EIB  casi fueron doblados. Como la medida fue exitosa y debido a que los créditos  de los bancos privados se encuentran muy limitados, especialmente en los países más golpeados por la crisis, sugerimos un nuevo incremento de 10 billones de euros más del capital desembolsado del EIB.

Esto posibilitaría un aumento de 80 billones de euros para préstamos del EIB y una ampliación total de 160 billones para los próximos años. Estos recursos adicionales se podrán ocupar en los países más afectados por la crisis, pero también en el resto.

Dado que los estados de la Zona Euro se encuentran tan integrados, especialmente mediante el comercio, el mayor crecimiento de los países de la periferia beneficiará también al resto de las naciones de la UE.

Los proyectos más grandes podrán ser cofinanciados por el EIB en conjunto con inversiones provenientes de los Fondos de Pensiones y por compañías aseguradoras. Una parte menor del presupuesto de la UE podrá ser utilizado como un buffer de riesgo que permita al EIB realizar préstamos anexos.

Una pequeña proporción del presupuesto de la UE, similar a 5 billones de euros anuales, podrán utilizarse para esos propósitos. Esto posibilitará que el EIB pueda prestar 10 billones adicionales para financiar proyectos de infraestructura y promover la innovación, lo que podría generar 40 billones de euros de inversión.

Si ambas medidas se llevan a cabo, los préstamos y la inversión crecerán en 300 billones durante los próximos 5 años. Pero ¿cuál será el impacto de esta estrategia en el crecimiento, empleo e inversión, así como el impacto en la deuda y el déficit fiscal?

Utilizando el Modelo Alfamétrico de Cambridge (CAM), estimamos que estos niveles de préstamos y planes de inversión permitirán la creación de 5 millones de empleos adicionales en Europa.

Esta estrategia de inversión también tendría resultados favorables con respecto a la deuda pública y el déficit fiscal. Sin la realización de medidas adicionales, el coeficiente deuda/PIB (debt-to-GDP ratios) para la parte sur de la Eurozona (Grecia, Italia, Portugal y España) proyectan un incremento superior al 140% para el año 2020, como resultado del pobre crecimiento.

En cambio, nuestra estrategia de inversión posibilita no solo un mayor crecimiento económico sino una significativa reducción en el coeficiente de deuda pública de 100% del PIB para el área sur de la Eurozona para el año 2020.

Adicionalmente este escenario posibilitaría un freno en el deterioro del déficit fiscal, manteniendo estable la inversión pública.

Esto generará gradualmente la disminución, hasta alcanzar un umbral del 3% impuesto por el Fiscal Compact.

El resultado generado por nuestra propuesta creará una alta necesidad de empleo. Estas son consistentes con las medidas que las autoridades de la Eurozona han empezado a proponer.

En definitiva, las medidas mencionadas le darán esperanza a millones de desempleados y contribuirán a un renacimiento del entusiasmo de los ciudadanos europeos. Por eso, estas medidas deben implementarse en forma urgente!

*Este artículo fue escrito conjuntamente por Giovanni Cozzi, asesor económico de la Foundation of ProgressiveEuropeanStudies (FEPS),y StephanyGriffith-Jones, directora de Mercados Financieros, Iniciativa para el Diálogo Político (IPD) en la Universidad de Columbia.

Fotografía: Banco de Desarrollo Europeo

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Sobre el Autor

Stephany Griffith-Jones

Stephany Griffith-Jones

Directora de Mercados Financieros, Iniciativa para el Diálogo Político (IPD) Universidad de Columbia.