Efectos ignorados de las políticas neoliberales en la población vulnerable: el caso de España

Existe un creciente consenso entre algunos de los economistas más conocidos a nivel internacional (como los premios Nobel Joseph Stiglitz, Paul Krugman y Angus Deaton, entre otros) según el cual la políticas neoliberales han sido la causa de una de las mayores recesiones conocidas durante los siglos XX y XXI. Estas políticas están caracterizadas por: 1) reformas laborales que -alegando una necesidad de aumentar la competitividad- han forzado a una baja espectacular de los salarios, aumentando a la vez el desempleo, la precariedad y las desigualdades; y por 2) reducciones muy notables de la protección social, recortando las pensiones y el gasto en los servicios públicos (como la salud, la educación, los servicios sociales y los servicios domiciliarios, entre otros).


Por Vicenç Navarro

La evidencia científica acumulada muestra que las políticas neoliberales han sido contraproducentes, disminuyendo la demanda doméstica y dañando sustancialmente a la economía de los países donde sus gobiernos las han impuesto (y digo impuesto, pues no tenían mandato popular para llevarlas a cabo).
Es escandalosa la escasa visibilidad mediática que ha tenido el impacto de estas políticas en la calidad de vida, incluyendo la salud, de las clases populares. En lugar de detallar tal daño, los grandes medios de información (claramente influenciados por el capital financiero e industrial) han dado gran visibilidad a aquellos economistas neoliberales (que gozan de grandes cajas de resonancia), quienes han negado que tales políticas hayan tenido un impacto negativo en el bienestar de la población. Una abundante evidencia científica muestra, sin embargo, lo contrario.

Suicidios

Veamos los datos (que extraigo del excelente informe “Enfermedad y muerte de los trabajadores a consecuencia de la crisis”, escrito por Ángel Cárcoba Alonso, que fue responsable de Salud Laboral de Comisiones Obreras (de España) en el periodo 1977-2006). Los suicidios y los intentos de suicidio han aumentado en Catalunya desde el año 2011 en 9,95% y 21,81% respectivamente. En Barcelona, el incremento de los suicidios ha sido de un 60% en el periodo 2011-2013. En Galicia tal aumento fue de 10% entre 2010 y 2011, y en Bizkaia fue de 56%. En Grecia, por cierto, la tasa de suicidios aumentó claramente, al inicio de la crisis, en 24%; en Italia 52% y en Irlanda 16%.
Además de estos datos promedio de comunidades, ciudades o países, hay evidencia generalizada de casos concretos. De los 1.500 trabajadores de Sintel, la antigua filial de Telefónica, que estuvo en huelga durante meses, nueve trabajadores se suicidaron y otros siete murieron de infarto. Y en otro caso famoso de huelga duradera de varios meses -la huelga de trabajadores de France Telecom-, 46 trabajadores se suicidaron.

Enfermedades

Pero las muertes por suicidio son la punta de un iceberg: el de las enfermedades por depresiones, ansiedad y trastornos mentales. Según la Encuesta Nacional de Salud española, existe un claro gradiente de personas que padecen depresiones, ansiedad y trastornos mentales que ven aumentar sus enfermedades en la medida que la renta de la persona disminuye, siendo especialmente acentuadas estas enfermedades entre los trabajadores no cualificados, que son los más vulnerables al paro y a la precariedad. Un tanto igual ocurre en cuanto al consumo de tranquilizantes, relajantes y somníferos. Según los mismos estudios, las enfermedades y situaciones de malestar más comunes entre parados de media y larga duración son: 1) un descenso del consumo alimentario; 2) un abandono de su cuidado bucodental; 3) crecimiento de los problemas para hacer frente a los gastos de energía, agua, gas y electricidad (un 23%); 4) aumento de los trastornos cardiovasculares y gastrointestinales (31%); 5) aumento del consumo de psicofármacos (18%), y así un largo etcétera.
Como si lo anterior fuera poco, los trabajadores y movimientos sociales han experimentado un aumento de la represión, intentando con ello la autoridad frenar cualquier amago de respuesta o rebelión.

En España los derechos de huelga han sido muy restringidos bajo el gobierno Mariano Rajoy.

En España los derechos de huelga han sido muy restringidos bajo el gobierno Mariano Rajoy, habiendo sido detenidos 12.500 trabajadores y ciudadanos en protestas ciudadanas durante el periodo 2011-2014. Esta es una realidad prácticamente ocultada en los medios de comunicación dominantes. Termino este breve resumen recomendando la lectura del apéndice Ángel Cárcoba Alonso, en su libro “Enfermedad y muerte de los trabajadores a consecuencia de la crisis”, donde del se describe en carne y huesos y con toda crudeza, con nombre y apellidos, casos de las tragedias causadas por tales políticas.

Nota del editor: en el recuento realizado por el autor de este artículo se informa de 52 suicidios ocurridos en España, entre 2012 y 2015, todos con pruebas irrefutables de que fueron provocados por la desesperación desatada por la crisis económica y/o por la falta de asistencia solidaria, sobre todo del Estado.

Sobre el autor de este artículo: Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, en la Universidad Pompeu Fabra, y autor del libro “Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante”, (Anagrama, 2015).

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Sobre el Autor

Editor Política & Economía