Davos 2021: cuando China arrebató el liderazgo internacional a EE.UU.

En su discurso de apertura de la reunión del Foro Económico Mundial 2021, que hasta el año pasado reunía (presencialmente) a los principales hombres de negocio y líderes económicos de Occidente, el Presidente Chino, Xi Jinping, habló como representante de los poquísimos mandatarios del mundo que pueden mostrar un buen desempeño económico en el último año, el peor desde la Segunda Guerra Mundial.


 

En un artículo publicado por el diario El Mundo, de España, se dice que China llegó al Foro de Davos 2021 “como la clara vencedora del 2020”, porque es la única gran economía que logró crecer en medio de la pandemia del coronavirus. Por eso, el Presidente Xi Jinping, habló como un estadista que puede decir mucho más que Estados Unidos, Europa, Japón y otros países en esta crisis. En efecto, la mayoría de los países, de los cinco continentes, muestran caídas del PIB y han tenido que lidiar con la disyuntiva de combatir el virus, o abrir sus economías para recuperar el crecimiento.

En cambio China, logró controlar tempranamente la pandemia, aunque ha tenido pequeños brotes que le recuerdan que este es un problema sanitario mayúsculo, del cual no se debe descuidar. China ha sido también unos de los primeros países en desarrollar una vacuna (Sinovac) y se encuentra en plena inoculación de sus habitantes. Aunque nada puede asegurar que esta vacuna sea capaz de contener las nuevas variantes del Covid-19.

El año pasado China lideró el mayor acuerdo comercial del mundo con 15 países asiáticos (1) y suscribió un pacto de inversión sin precedentes con la Unión Europea, mientras su economía se recuperaba raudamente y empujaba al alza los mercados y los precios de las materias primas. En 2020 el PIB creció en 2,3%, siendo el único país del G-20 que terminó el año con un número positivo.

“En China hemos conseguido erradicar la extrema pobreza y estamos siguiendo el camino hacia un país socialista moderno. Ahora desempeñaremos un papel más activo para fomentar una globalización económica mundial que sea más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos”, aseguró Xi Jinping, en el discurso inaugural del encuentro de Davos, que en esta oportunidad debió hacerse de manera virtual, por medios telemáticos, debido a la pandemia.

Una palabra clave del discurso de Xi fue “multilateralismo”, concepto que tuvo su apogeo en Occidente en la década de los 90, del siglo pasado, luego del derrumbe de la Unión Soviética, hito que puso término a la Guerra Fría. “El multilateralismo es la arquitectura básica que nos dará la eficacia para todas nuestras acciones coordinadas”, dijo Xi. No obstante, aclaró que no se trata de cualquier multilateralismo, menos del “selectivo”, que a juicio del líder comunista chino ha tratado de segmentar el mundo en bloques de influencia, que perturban la apertura de los mercados y el desarrollo de las nuevas tecnologías. Así, no solo el ex Presidente Trump desató una guerra comercial con China, durante la mayor parte de su mandato (2017-2020), sino que también lo han hecho varios países europeos, por ejemplo, cerrando sus fronteras a la tecnología 5G de China.

“Debemos construir una economía mundial a través de acuerdos de intercambio multilaterales y eliminar las barreras al comercio, a las inversiones y a los intercambios tecnológicos”, manifestó Xi en el discurso dirigido a la audiencia de Davos. Agregó que su país se ha propuesto reforzar las instituciones internacionales y también el G-20, el club de países más poderosos del planeta, con el fin de “coordinar la gobernanza económica mundial y preservar la estabilidad de las cadenas de suministro”.

“Debemos dejar de lado los prejuicios, la arrogancia y el odio. Algunos países tienen que dejar de imponer sus sistemas sociales y culturales”, dijo Xi, para enseguida subrayar:

- Debemos establecer la cooperación macroeconómica para promover un crecimiento equilibrado y conjunto de la economía mundial. Estamos sufriendo la peor recesión desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Por primera vez en la historia, las economías de todas las regiones han sufrido un duro golpe al mismo tiempo, las cadenas de suministro mundiales paradas y las inversiones y el comercio bloqueados. La recuperación mundial está en peligro y el futuro es incierto. Debemos dar una respuesta conjunta y apoyar la macroeconomía para salir cuanto antes de este túnel”.

Por primera vez en la historia, las economías de todas las regiones han sufrido un duro golpe al mismo tiempo.

No era la primera vez que Xi abogaba por la apertura comercial y el multilateralismo. Hace cuatro años entró por la puerta grande del foro de Davos, días antes de que Donald Trump asumiera la presidencia de Estados Unidos. Esa vez le tocó intervenir por primera vez ante una élite capitalista, defendiendo el multilateralismo y la globalización económica.

La alocución del líder chino en el foro de Davos, el 25 de enero de 2021, ocurrió en el peor momento de las relaciones entre su país y Estados Unidos, a consecuencia de la política de choque aplicada por Trump, en los últimos cuatro años y que ahora el Presidente Joe Biden debiera revertir. Concretamente, Biden hereda de su antecesor una nueva Guerra Fría en varios planos, en forma simultánea: desde el diplomático hasta la batalla por el dominio del ciberespacio, pasando por la disputa arancelaria, propia de las primeras décadas del siglo pasado.
Aún está por verse cuáles serán los primeros movimientos comerciales de la administración Biden. La herencia que recibe es un enfrentamiento en el que, por ahora, China va ganando. Cifras recientes de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo), dan cuenta que China superó a Estados Unidos como principal receptor de inversión extranjera directa. Un informe publicado el 24 de enero pasado por esta entidad revela que mientras las inversiones de empresas extranjeras en Estados Unidos cayeron 49% el año pasado, en China aumentaron en 4%, en el mismo año 2020 pandémico.

Referencia:
(1) Asociación Económica Regional Integral (RCEP, por su sigla en inglés), fue firmada el 15 de noviembre de 2020 por 15 países: China, Vietnam, Singapur, Indonesia, Malasia, Tailandia, Filipinas, Myanmar, Brunei, Laos, Camboya, Japón, Australia, Corea del Sur y Nueva Zelanda. El acuerdo reduce los aranceles, establece reglas comerciales comunes, facilita las cadenas de suministro y regula comercio, servicios, inversión, comercio electrónico, telecomunicaciones y derechos de autor. Abarca a 2.200 millones de personas y representa casi un tercio del PIB mundial.
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Editor Política & Economía