Cepal propone estrategia de bloques subregionales para comerciar con China

En la víspera de la II Reunión Ministerial del Foro Celac-China, que se celebraría en Santiago de Chile, del 19 al 22 de enero, la secretaria ejecutiva de Cepal, Alicia Bárcena, propuso una estrategia de coordinación de bloques subregionales para comerciar con China. “Quizá la mejor forma de operar sea por subregiones, Sudamérica por un lado y Centroamérica por otro, pero definiendo cuáles son las áreas de oportunidad que podemos traer”, declaró Bárcena a la agencia china de noticias Xinhua. El comercio y las inversiones que esta gigante económico asiático ha estado realizando en América Latina, estuvieron entre las prioridades del encuentro realizado en la capital chilena.


 

El volumen de comercio de América Latina con China aumentó 22 veces en la última década, para llegar a US$ 266.000 el año pasado, según cifras preliminares de Cepal. En declaraciones a la agencia de noticias Xinhua, la secretaria ejecutiva del organismo internacional, Alicia Bárcena, manifestó su optimismo para cumplir las metas económicas que China y América Latina acordaron para 2025, aunque puso énfasis en la idea de cambiar la estructura de las relaciones entre ambos lados.
En su opinión, los países de la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile), son los que más han avanzado en esta línea y los que plantean temas concretos, como por ejemplo, comercializadoras conjuntas para la exportación de algunos productos. Insistió en la realización de rondas de negocios sobre sectores concretos.
“Deberíamos organizar reuniones de negocios sobre sectores estratégicos: energía, electricidad, minería, turismo e industria digital, por separado, con empresarios de varias partes de la región, en donde se discutan sobre cuándo estarían dispuestos a invertir los empresarios chinos, en qué condiciones, y si la región está en condiciones de ofrecer eso o no y cómo se puede en cierta forma crear una regulación que propicie, que incentive la inversión. Creo que hay que hacerlo por sectores, esa sería mi sugerencia”, indicó.

“Las condiciones han cambiado en los últimos tres años y China se ha convertido en un jugador político de mayor relevancia. Por ejemplo, China está comprometido con las políticas de cambio climático, de cómo avanzar hacia una industria más verdes, de mayor contenido ambiental”, indicó.
Junto con ello, destacó que “China ha cambiado su estructura de consumo y eso también le abre oportunidades a América Latina”, precisó.

América Latina y el Caribe siguen teniendo un perfil exportador hacia China, fundamentalmente en materias primas sin valor agregado, añadió. “Si no logramos superar esto, vamos a quedarnos en una relación histórica que no le conviene a la región y por lo tanto podría no fructificar como debería”, alertó Bárcena.

Inversiones conjuntas

“Diría que llegó el momento de las inversiones conjuntas. Llegó la hora de que no sea sólo China comprando empresas latinoamericanas, o comprando sólo productos de exportación, sino que llegó la hora de que nuestros negociadores y nuestros empresarios se sienten en la mesa y hagan inversiones conjuntas en América Latina en los sectores energéticos, mineros, de ciencia y tecnología y la parte digital”, señaló.
Respecto del mega proyecto chino de la nueva ruta de la seda, la secretaria ejecutiva de Cepal afirmó que se trata de “un tema en el que América Latina se beneficiaría muchísimo” y es una oportunidad para conectarse más activamente con la potencia asiática. Bárcena afirmó que los acercamientos de la región a la Franja y la Ruta se han producido de manera bilateral y destacó que los frentes en donde más se ha avanzado son el de infraestructura y el financiero.

Financiamiento disponible

“China ha otorgado financiamiento muy importante, incluso más importante que los bancos regionales de desarrollo”, destacó. “De alguna manera, hemos logrado un monto aproximado de US$ 14.000 millones al año de este financiamiento que proviene de China. Y también existen fondos de inversión regionales que entre 2014 y 2015 se conformaron y que han ido avanzando especialmente, administrados por el China Developement Bank y por el China Exim Bank”, señaló la secretaria ejecutiva de Cepal.

Sin embargo, advirtió que América Latina “no ha sabido aprovechar” el Fondo de la Franja y la Ruta que China ha puesto a disposición de la región. “Diría que los gobiernos tienen que mejorar para que se conozca un poquito mejor cuáles son las líneas de crédito y cuáles son los proyectos prioritarios que China estaría dispuesto a financiar”, comentó.

Bárcena emplazó a los actores involucrados a cambiar el arquetipo de inversión en la región para agregarle mayor valor agregado. “Hay varias áreas en las que se podrían iniciar negocios importantes. Por ejemplo, China ha incrementado su inversión extranjera directa en Brasil justamente en un área muy concreta como es la electricidad”, precisó.

“Creo que las inversiones conjuntas en energía solar aquí en América Latina serían óptimas (…) Chile podría convertirse en la plataforma de exportación de productos chino-chilenos sobre energía solar. En el caso del litio, creo que tanto Bolivia como Chile tienen capacidad para producir litio y este va a ser un producto fundamental especialmente en los automóviles eléctricos, así como el cobre”, añadió.

Chile podría convertirse en la plataforma de exportación de productos chino-chilenos sobre energía solar.

Dijo que la actividad agropecuaria es otro de los sectores que ambos bloques debieran tener en cuenta. “El sector agropecuario es en el único en dónde América Latina es superavitario con China; el único sector comercial en el que la región tiene realmente una cierta ventaja. Y creo que ahí también se podrían hacer inversiones conjuntas”, afirmó.

Meta de cooperación hacia 2025

Bárcena hizo un repaso al Plan de Cooperación firmado en Beijing, en enero de 2015 y reveló su optimismo para cumplir las metas económicas que China y América Latina han acordado lograr hacia 2025, aunque hizo énfasis en su idea de cambiar la estructura de las relaciones entre ambos lados.

“Lo interesante no es solamente lograr más del doble del incremento comercial, que es lo que quisiéramos, sino también de diversificación de productos. Seguimos muy instalados en el 72% de exportaciones de materias primas, de nosotros hacia China. Y de importaciones de manufacturas chinas hacia nosotros en 91%”, añadió.
“Si pudiéramos modificar un poco estos porcentajes, creo que es ahí donde estaría la clave de una relación más exitosa”, subrayó la secretaria ejecutiva de Cepal.

Lento avance del Celac

De paso, Bárcena hizo un balance crítico del Celac. “No hemos podido ponernos de acuerdo siquiera para llegar a una cumbre de Celac”, que podría haberse concretado a fines de enero de 2018. La realidad muestra que por ahora a única reunión de este bloque es la de Celac-China y lo positivo es que esta pueda “ayudar muchísimo a que los propios países conversen entre sí y con China”, subrayó. Destacó que se abren importantes opciones que ambos bloques pueden explorar de manera conjunta. Por ejemplo, en ciencia y tecnología: “China es un país que está invirtiendo más del 2% de su Producto Interno Bruto en ciencia y tecnología y nosotros quisiéramos aprovechar este fondo de cooperación para ver cómo los países de la región pueden superar este retraso tecnológico”, sugirió.

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Editor Política & Economía